FUENTE: http://www.expansion.com/blogs/lideres-digitales/2013/06/25/los-18-errores-mas-comunes-de-los.html

 

1. Elegir mal a los socios.

La creación de una empresa es muy parecida al proceso de enamorarse. Al principio, tendemos a ver el negocio y a nuestros socios en su mejor momento, llenos de promesas, en las que cada uno muestra lo mejor de sí mismo y no podemos pensar que alguna vez podrá ir mal. Pero como en cualquier relación, con el tiempo salen los defectos y es cuando vienen los problemas.

Mi amigo @Aquilino comentaba en Twitter el otro día que un error fatal que cometen el 73% de las startups es hacer divisiones iguales entre founders.

Hay que buscar como socios a personas competentes que sean buenos profesionales, cada uno en lo suyo, que sean similares en valores y complementarios en conocimientos. Es necesario que sean personas generosas, flexibles, transparentes y con sentido del humor. Y sobre todo, personas con mundo, con idiomas y con buenos contactos que abran y faciliten colaboraciones y negocio a la empresa desde el principio.
2. Esperar demasiado tiempo para lanzar.

“Lo mejor es enemigo de lo bueno”. Lo tengo clarísimo. Las startups, en general, esperan demasiado tiempo para enseñar el producto. Es mejor publicarlo, y luego ir definiéndolo en función de lo que quieren los clientes.

El primer diseño será probablemente un poco feo. Pero es importante llegar pronto al mercado y probar la idea frente a posibles clientes.
3. No mantener la cosas sencillas.

A veces los emprendedores se complican demasiado la vida. Hay una norma básica: keep it simple”. Y respetar las leyes, además de ser transparente. No te compliques con acuerdos raros. Todo oficial, ante notario; un buen acuerdo de accionistas donde esté todo regulado: “hay que pactar como enemigos para seguir siendo siempre amigos”.
4. Contratar gente demasiado rápido.

“Contrata despacio, despide deprisa”. Cuando empezamos a emprender, los recursos que tenemos al principio son muy escasos. Y es fácil equivocarse al contratar a las personas del equipo teniendo un alto coste económico y personal.

Contrata solo a gente apasionada con el proyecto, y que sean absolutamente flexibles, luchadores, innovadores. Como dice @juanjoazcarate, hay que encontrar “gente SONOPRO”: que aporte SOluciones, NO PROblemas.

Intenta primero probarlos  colaborando con ellos de forma part-time o como autónomos, y cuando los conozcas, ya puedes incorporarlos a la plantilla. Pide y comprueba siempre referencias en los sitios donde han trabajado.
5. No ser ágil ni flexible.

Además de la capacidad de trabajo, la flexibilidad es la cualidad más importante que debe tener el emprendedor. Muchas veces tenemos una visión y creemos que ese producto va a tener mucho éxito pero cuando lo lanzamos nos damos cuenta de que no es así. Hay que ir haciendo pruebas, siempre con mente muy abierta y adaptándonos a lo que quiere el cliente.
6. Pensar que tu idea vale dinero.

Las ideas son importantes; sin ellas no habría innovación ni empresas. Pero hay emprendedores que se enamoran tanto de su propia idea que creen que  nadie más en el mundo ha pensado en lo mismo, y que por tanto vale dinero.

Una simple idea, no es en absoluto un negocio. Lo importante es lo que viene después: la ejecución. Eso si que nadie lo va a hacer igual que tú en el mundo.
7. No invertir en tu proyecto y esperar que los demás lo hagan.

Si tú arriesgas nada, ya sea dinero o trabajo ¿cómo esperas que los demás lo hagan?

Hay emprendedores que esperan que, sin arriesgar ellos nada, la gente invierta en sus proyectos. Creen que conseguirán financiación por una simple idea, financiación que servirá para pagarles un sueldo. Desengáñate, así no vas a conseguir que nadie invierta en ti.

Si no tienes dinero, trabaja 100% gratis en el proyecto, eso es arriesgar y equivale a dinero. Deja un trabajo seguro y lánzate a la piscina por tu proyecto, eso es confiar en tu proyecto. Hipoteca tu casa, pide préstamos, demuestra que tú y tu entorno confiáis en tu proyecto. Solo así conseguirás que otros confíen en ti y en él.

8. Perder Focus.

Hay que tener siempre un enfoque claro desde el primer día: producto, público, estrategia, y el modo de generar los ingresos aunque luego lo tengamos que adaptar continuamente.

Cuéntaselo a mucha gente que no conozca nada de tu negocio y si no lo entienden…¡malo! Ha de poder explicarse sencillamente.

Hay que intentar que nuestro producto haga una o dos cosas bien, no 27. Se nos ocurrirán cientos de nuevas ideas cada día, y aunque sean buenas, hemos de ser muy  cuidadosos y selectivos con las que ponemos en marcha. Tenemos tiempo y recursos limitados y podemos agobiar innecesariamente a la gente de nuestro equipo.

He de confesar que esto es lo que más me cuesta a mí. Para ello lo mejor es que haya alguien potente en el equipo que sepa pararte los pies y te devuelva a la realidad de los recursos que tienes. Aunque parezca un jarro de agua fría al principio, es muy necesario para enfocarse.
9. Suponer que tu producto va a ser viral.

Os aseguro una cosa: solo 1 de cada millón de proyectos (es figurado) es viral de verdad.

La mayoría de emprendedores piensa que si hacen un buen producto, los clientes ya vendrán porque se correrá la voz. ¡Esto es engañase a sí mismos!

Twitter no se hizo viral hasta 3 años después de su lanzamiento, cuando el avión aterrizó en el río Hudson y un pasajero con twitter hizo una foto. Y tres meses más tarde, cuando Ashton Kutcher colgó en twitter la famosa foto de Demy Moore. En esos dos momentos es cuando Twitter se hizo viral de verdad.

La realidad es que hay que tener un presupuesto de marketing para dar a conocer tu proyecto, sobre todo los primeros años. Y si tu producto es realmente bueno, con los años sí podrá extenderse viralmente. Pero ten en cuenta que ¡¡hasta Linkedin tiene un presupuesto de marketing del 30% de su facturación!!
10. Obsesionarse con la financiación en lugar de con la facturación.

Si desde el primer día nos enfocamos en cómo conseguir facturar con nuestro producto, puede ser que no sea necesaria la financiación.

Mi amigo @Amuda, Fundador y CEO de destinia.com es admirable en esto. Ha creado una gran empresa porque se centró desde un primer momento en su facturación y en ser rentable, y nunca ha necesitado financiación ajena. Son dos socios y no tienen que dar cuenta a nadie ¡más que a ellos mismos!

La mayoría de startups se focalizan en conseguir financiación y recursos externos, y no se dan cuenta que éstos solo vendrán cuando hayan conseguido probar que un modelo de negocio funciona y puede ser rentable.

En muchos casos se mide el éxito en conseguir ampliaciones de capital. En cambio es mucho más importante conseguir un negocio rentable y cuanta menos financiación ajena, mejor.
11. No hacer economía de guerra desde el minuto uno.

Cada euro es vital: “no cash no business”. Cuanto menos gastos fijos, mejor.

@JuanMacías acaba de publicar un post sobre La Tremenda Importancia del CashFlow en una Startup

 

12. Tratar de consensuar todo y no tomar decisiones.

Una startup no es una democracia: no hay que consensuar todas las decisiones con el equipo. Aunque es muy bueno compartir nuestras ideas con nuestra gente y que todo el mundo dé su opinión, al final la responsabilidad es nuestra y por tanto también tenemos que tomar decisiones. El equipo las tiene que ejecutar, esté de acuerdo o no.
13. Elegir mal al CTO ( Chief Technology Officer).

Como he dicho antes, cuando tenemos una buena idea, es probable que esa idea la hayan tenido varias personas en el mundo. En un proyecto de internet, después del fundador, el CTO es el que hace la gran diferencia entre un gran proyecto y el que se queda en el camino o en la mediocridad.

Cada vez más, estamos en manos de la tecnología. Y un buen proyecto de internet ha de tener un buen CTO.

Lo difícil no es encontrar a alguien que sepa mucho de tecnología, sino alguien que, además de eso, tenga visión de negocio y conozca las claves del marketing digital.

Su figura es vital… nunca insistiré lo suficiente en esto.
14. No escuchar a los clientes actuales.

Ash Maurya en Running Lean dice: “Cada vez que me siento con un cliente, aprendo algo. Y por lo general, es algo que tiene un altísimo impacto en la generación de ingresos en mi empresa.”

Uno de los errores más comunes de las startups es que se lanzan al desarrollo de un producto sin haberlo testado y medido con los posibles clientes.
15. No cuidar nuestro networking.

Las oportunidades surgen donde menos te lo esperas. Y siempre surgen de tu red de networking. Y hay que cuidarla. Ya no sirve el: “es que no tengo tiempo”

Plantéate muy en serio dedicarle un tiempo dentro de tu semana porque ¡es de ahí de donde te van a surgir las oportunidades de negocio más importantes!
16. No saber comunicar bien tu proyecto. 

Los emprendedores nos pasamos la vida comunicando nuestro proyecto a posibles socios, clientes y equipo.

He visto emprendedores que ante una gran oportunidad ante inversores, aburrían hasta a las ovejas en el elevator picth. Y todo eso es prepararse, formarse, ensayar, hasta conseguir transmitir pasión, energía, claridad de proyecto, etc… Hay muchos cursos para ello pero este curso de Carmen Posadas me ha gustado mucho.


17. No saber hablar bien inglés.

En un mundo global, hablar inglés es imprescindible y más si tienes un proyecto de internet. No tienes que ser bilingüe pero sí hablarlo correctamente, si no, perderás grandes oportunidades. Así que si no lo hablas bien, ponte desde YA a ello.

Os dejo este video de emprendedores españoles explicando muy dignamente sus proyectos en inglés. Todos ellos han conseguido que inversores de USA inviertan en sus proyectos.

 

OTROS ENLACES

http://www.emprendepyme.net/10-errores-comunes-del-emprendedor.html

http://www.portaldocomerciante.gal/index.php/es/articulo/los-15-errores-mas-comunes-emprendedor

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