Una de las decisiones más importantes que el emprendedor debe tomar cuando crea una empresa es la forma jurídica que esta va a tener: autónomo, sociedad limitada, anónima… Una opción u otra dependerá del número de socios, del capital y de la responsabilidad.

La elección de la forma jurídica que una empresa va a tener es una tarea compleja. En la actualidad el Ministerio de Economía, Industria y Competitividad reconoce hasta 20 tipos de formas jurídicas y cada una tiene unas características propias. De tal forma que nos podemos encontrar con formas jurídicas como la del trabajador autónomo, compuesta por un solo socio cuya responsabilidad es ilimitada y que no tiene un capital mínimo para empezar, o como la Sociedad de Garantía Recíproca, en la que se necesitan un mínimo de 150 socios, que tienen una responsabilidad limitada y que tienen que aportar un capital mínimo de 10 millones de euros.

 

l Ministerio de Economía, Industria y Competitividad ha creado una herramienta online para acelerar este proceso y que el emprendedor pueda elegir fácilmente la Forma Jurídica que su empresa va a tener. Se trata de una especie de cuestionario en el que el emprendedor tendrá que decidir el aspecto que más le interesa en 3 categorías: responsabilidad (limitada o ilimitada), número de socios (uno, dos o más tres) y el capital social (sin mínimo legal, entre 3.000€ – 59.999 €, entre 60.000 € – 120.000 € o más de 120.000 €).

http://www.creatuempresa.org/es-ES/PromocionFJ/Paginas/FormasJuridicas.aspx?user=ata

 

 

 a tener en cuenta a la hora de elegir el tipo de empresa

Complejidad en la Constitución. Rapidez en los trámites.

Tanto la constitución como la gestión de una empresa implica unos trámites burocráticos, no obstante simplificarlos no debe ser el motivo principal para elegir una u otra forma empresarial.

Hay que tener en cuenta además que determinados tipos de actividades vienen obligados por ley a unas determinadas formas jurídicas (bancos, seguros, agencias de viaje…).

Por último, también se debe valorar el coste económico que supone elegir una u otra forma, como veremos más adelante.

Número de socios.

El número de personas que crean una empresa es otro factor a tener en cuenta.

Si es un solo socio, puede adoptar la figura de empresario individual u otro tipo de forma societaria (Sociedad Limitada, por ejemplo), pero si son varios habrá que constituir una sociedad. En la Tabla 1 puedes consultar el mínimo de socios que marca la ley para cada tipo de sociedad.

Fuente: Wikimedia
Fuente: Wikimedia

Capital social aportado.

La ley establece para algunas empresas un mínimo de capital para poder constituirse, que se pueden ver en la Tabla 1. Algunas formas no requieren capital para constituirse, pero si se requiere mucha inversión, es aconsejable adoptar una forma mercantil y abandonar situaciones personalistas.

Responsabilidad de los socios.

La responsabilidad es la obligación de los socios de responder de las deudas que tenga la empresa. Esta responsabilidad puede ser ilimitada, respondiendo con todo el patrimonio personal, o limitada, comprometiendo únicamente el capital aportado. La Tabla 1 aclara los tipos de responsabilidad que tiene cada tipo de empresa.

Aspectos fiscales.

Los rendimientos de las empresas están sometidos, dependiendo del tipo de empresa, al IRPF o al Impuesto de Sociedades. Decir cuál es más ventajoso no es fácil, depende de los resultados del negocio. El IRPF aplica un tipo impositivo en función de la renta, desde un 0 hasta un 52% (puedes ver los tramos en este enlace), y el Impuesto de Sociedades aplica un tipo impositivo lineal, el 30%.

Otros criterios.

Libertad de acción del emprendedor.

Imagen.

Acceso a ayudas públicas o a financiación privada.

Fuente: Elaboración propia
Fuente: Elaboración propia

Ventajas e inconvenientes de cada uno de los tipos de empresa

Fuente: Elaboración propia

 

 

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